viernes, 16 de noviembre de 2007

¿POR QUE SUFRE EL JUSTO?



El gran tema del libro de Job es esa pregunta que taladra la mente de muchísimos creyentes que atraviesan por trayectos de dolor o experimentan la adversidad.

EL SUFRIMIENTO Y YO...

"Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos". II Corintios 4:7-10

Sufrimos en principio por causa de nuestro pecado, aunque esto parezca ser parte de un discurso suficientemente oído, una de las mas serias realidades respecto del pecado es que nunca hemos terminado de tomarlo con la seriedad que reviste. Somos pecadores, estamos depravados y totalmente separados de Dios, eso duele y es la causalidad original de toda forma de sufrimiento.

" Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte".

"Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte ..." II Corintios 7:9-10

Sufrimos ademas porque somos vulnerables y frágiles, no somos invencibles, el dolor nos acompaña como un rasgo de nuestra naturaleza humana. Solo Dios es inmune al dolor y al sufrimiento, lo conoce porque ha encarnado nuestra condición y se ha determinado a asumir nuestra fragilidad y nuestra miseria como suyas, pero El es Dios y el sufrimiento al igual que el dolor nos dan tetimonio de nuestra condicion humana finita.

Sufrimos, aun mas porque el sufrimiento posee de suyo un valor formativo que nos moldea y define, nos aporta valores que no adquirimos de otra forma, la entereza, la perseverancia, la solidez, el temple, el valor, la dignidad y muchas otras virtudes no se desarrollan en quienes pasan por la vida como en un centro vacacional. Es en la escuela del dolor y el sufrimiento como somos entrenados para permanecer sin claudicar no importando el precio por pagar.

LA OBRA COMPLETA DE DIOS...

Ejemplos de esto es la realidad del alumbramiento. La mujer sabe que una vez que el trabajo de parto se ha iniciado, no hay reversa, no puede detenerlo, no es posible bajar de la mesa de partos, es inevitable terminar lo que empezó no importa cuanto duela, así está determinado naturalmente y así será aun a costa de su propia comodidad o serenidad. Todos y cada uno de sus músculos están tensos, sus puños están apretados, su rostro está demudado y su ceño revela la intensidad del mas agudo de los dolores, pero no hay reversa, esto durará hasta que se acabe. Al concluir el proceso habrá un gozo inefable, nada podrá turbarlo y permanecerá para toda la vida.

De la misma manera Dios en su trato personal con nosotros puede determinar conducirnos a trayectos que son arduos y que nos expondrán al dolor o al sufrimiento. Muchísimos creyentes, aun maduros se confunden ante esta realidad, sin embargo la Palabra de Dios enseña ésto. Nuestras circunstancias adversas son parte de un sistema de modelos formativos que Dios usa para mostrarnos su manera de tratar con nosotros. Una vez que hemos entrado a los procesos de Dios en nuestras vidas, no hay reversa. Hemos de atravesar por ellos y salir de ahí conociendo mejor quién es Dios, cómo es Dios, cuál es su manera de tratar con nosotros y cuáles son los alcances de su trato con nosotros. El gozo consiste no en una "felicidad" al estilo de los comerciales de televisión, sino en ver el propósito de Dios cumplido en nuestras vidas.

"...¿Qué cosa de todas éstas no entiende que la mano de Jehová la hizo? En su mano está el alma de todo viviente, Y el hálito de todo el género humano ..." Job 12:9-10

"...estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo ..." Filipenses 1:6

"El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos ..." Hechos 17:24-31

EL VALOR DEL SUFRIMIENTO ...

Menospreciar el sufrimiento argumentando que "rompe nuestro proyecto de satisfacción y dicha imperturbable" es entender la vida de una manera simplista y reducir su significado a una interpretación trivial de algo que es verdaderamente trascendente.

Vivir el dolor y experimentar el sufrimiento es, frecuentemente la escuela en la que Dios nos permite ser formados en la madurez de una total dependencia de su gracia y su fidelidad.

"¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre". Salmo 73:25-26

AL ENCUENTRO CON DIOS...

Hoy al venir al encuentro personal con Dios, dile:"Ayúdame a pasar por el fuego sin ser quemado en las llamas de la cobardía y concédeme el gozo de experimentar el fresco poder de tu consuelo y el vivificante vigor de tu Gracia".

"Pero si El determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo. El, pues, acabará lo que ha determinado de mí; Y muchas cosas como estas hay en El. Por lo cual yo me espanto en su presencia; Cuando lo considero, tiemblo a causa de El. Dios ha enervado mi corazón, Y me ha turbado el Omnipotente. ¿Por qué no fuí yo cortado delante de las tinieblas, Ni fue cubierto con oscuridad mi rostro?" Job 23:12-17